lunes, 16 de junio de 2014
Butch
Y ahora imagina a 50 mujeres saltando y cantando a pleno pulmón "soy una butch".
Adoro la música feminista.
martes, 27 de mayo de 2014
Elecciones
Liliana Felipe, de nuevo. "Pero de tanto morirnos al menos nos hemos ganado el derecho a decidir... cómo queremos morir". Elecciones, elecciones... Qué difícil todo, ¿eh?
[Liliana Felipe - Tienes que decidir]
En algún momento he pensado en escribir cosas varias sobre la elecciones europeas de este fin de semana pasado... Pero la verdad es que no creo que pueda decir nada mejor que esto.
[Liliana Felipe - Tienes que decidir]
En algún momento he pensado en escribir cosas varias sobre la elecciones europeas de este fin de semana pasado... Pero la verdad es que no creo que pueda decir nada mejor que esto.
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Derechos Humanos,
Injusticia,
Música
miércoles, 21 de mayo de 2014
No es no
Hablamos sobre "no es no". Quiero llegar a explicar la idea del "sí es sí", pero no lo consigo, porque ni siquiera asume el primer paso, ni siquiera me acepta que "no es no". Discutimos durante horas. Dice que el problema no es él, sino ellas. Que si se creyera un no cada vez que lo recibe, no conseguiría ligar nunca. Me da un escalofrío. "El mundo es así", encogimiento de hombros, y a seguir con lo suyo.
¿Cómo alguien puede preferir estar con una persona que no marca sus límites antes que no tener nada? Supongo que esta pregunta solo demuestra mi infinita inocencia. Como cuando me quedé chocada porque él hubiera sido capaz de "pagar por ello".
Pero yo recuerdo esos momentos tan raros raros raros... Estar con una persona y no saber si quiere una cosa o la otra. Y el miedo (miedo a sobrepasar sus límites, miedo a que estuviera aceptando pasivamente lo que yo hiciera solo por no ofenderme y no porque realmente lo quisiera, miedo a no gustarle realmente). Y esta sensación desagradable. Asco. Creo que nunca le podré perdonar que me hiciera sentir así.
Me da miedo que tuviera algo de razón. Me da miedo que las personas que dejan claro lo que quieren y lo que no, sean más la excepción que la regla.
Creo que le problemas que tenemos como sociedad con el respeto hacia el consentimiento tienen mucho que ver con esto también.
Y el origen es el mismo. ¿Cómo reaccionas cuando sabes que le gustas a alguien? ¿Cómo reaccionas cuando le gustas a alguien que no te atrae? ¿Crees que es algo de lo que esa persona debe avergonzarse? Creo que asumimos que sí. "¡Cómo podía menganita creerse que yo quería algo con ella! ¡Quien se cree que soy!" ¿Cómo te sientes cuando te gusta alguien y recibes una negativa? ¿Crees que es algo sobre lo que correr un tupido velo para no volver a hablar nunca de ello? "Mira que gustarme X, si es evidente que no va a ser, qué gilipollas que soy." La autopercepción a la mierda, la incomodidad dando de lleno a la relación con esa persona, las atracciones en general convertidas en tabú...
¿Cómo alguien puede preferir estar con una persona que no marca sus límites antes que no tener nada? Supongo que esta pregunta solo demuestra mi infinita inocencia. Como cuando me quedé chocada porque él hubiera sido capaz de "pagar por ello".
Pero yo recuerdo esos momentos tan raros raros raros... Estar con una persona y no saber si quiere una cosa o la otra. Y el miedo (miedo a sobrepasar sus límites, miedo a que estuviera aceptando pasivamente lo que yo hiciera solo por no ofenderme y no porque realmente lo quisiera, miedo a no gustarle realmente). Y esta sensación desagradable. Asco. Creo que nunca le podré perdonar que me hiciera sentir así.
Me da miedo que tuviera algo de razón. Me da miedo que las personas que dejan claro lo que quieren y lo que no, sean más la excepción que la regla.
Creo que le problemas que tenemos como sociedad con el respeto hacia el consentimiento tienen mucho que ver con esto también.
Y el origen es el mismo. ¿Cómo reaccionas cuando sabes que le gustas a alguien? ¿Cómo reaccionas cuando le gustas a alguien que no te atrae? ¿Crees que es algo de lo que esa persona debe avergonzarse? Creo que asumimos que sí. "¡Cómo podía menganita creerse que yo quería algo con ella! ¡Quien se cree que soy!" ¿Cómo te sientes cuando te gusta alguien y recibes una negativa? ¿Crees que es algo sobre lo que correr un tupido velo para no volver a hablar nunca de ello? "Mira que gustarme X, si es evidente que no va a ser, qué gilipollas que soy." La autopercepción a la mierda, la incomodidad dando de lleno a la relación con esa persona, las atracciones en general convertidas en tabú...
miércoles, 30 de abril de 2014
Fatoumata Diawara
"They wanted to travel as everyone does. They wanted to cross the ocean.
They were told they didn't have the right. Couldn't their leaders do
something to encourage them to stay home and build a better life
together? This gave them even more desire to travel: the more you are
refused, the greater the desire! People told them "No!" After ten years
of refusal to their visa applications they decide to leave on foot! The
journey takes a day, a year, two years, five years, ten years. Many
perish, they die en route and no one knows any more of them. They are
called "illegals", but I call them warriors as it's not easy to leave
everything behind and to trust in the unknown. In Bambara, we call them
nomads. Travelling has really become part of our culture, which is why I
call them by their real names. This song is dedicated to all the
brothers who die on this trip and to those who have already left! Their
parents cry for them every day!!"
Etiquetas:
Derechos Humanos,
Música,
Realidades
lunes, 28 de abril de 2014
L
17 de mayo, día contra la homofobia (aunque algunxs preferimos, "contra la LGTBfobia")
28 de junio, día del orgullo (o de la liberación) LGTB+
23 de setiembre, día de la bisexualidad
Octubre, octubre trans (no sé si hay un día más específico, shame on me)
1 de diciembre, día contra el VIH/SIDA
26 de abril, día de la visibilidad lésbica
Estos son los días que me sé, dichos de memoria. Se me dan mal las fechas, así que supongo que es un gran cosa que me acuerde de éstas.
Creo que este es el primer año que hago algo en el día de la visibilidad lésbica.
28 de junio, día del orgullo (o de la liberación) LGTB+
23 de setiembre, día de la bisexualidad
Octubre, octubre trans (no sé si hay un día más específico, shame on me)
1 de diciembre, día contra el VIH/SIDA
26 de abril, día de la visibilidad lésbica
Estos son los días que me sé, dichos de memoria. Se me dan mal las fechas, así que supongo que es un gran cosa que me acuerde de éstas.
Creo que este es el primer año que hago algo en el día de la visibilidad lésbica.
miércoles, 9 de abril de 2014
Me falta una palabra para esto
En este artículo de Píkara, hay el vídeo "Eaten by the heart" (en inglés), donde nos cuentan que besar "no forma parte de la cultura africana". Y donde se habla como de tener el "corazón roto" por cosas que no son el amor romántico tal y como lo entendemos en Europa. Creo que comparar vivencias entre distintas culturas es la mejor manera de darse cuenta de hasta qué punto esas vivencias son culturales. (Aunque echo de menos algún matiz, para el que me necesitaría también más conocimientos)
Hace tiempo que me está faltando una palabra para referirme a las personas con las que tengo un vínculo emocional importante para mí. Una categoría en la que las personas entren según la importancia que tienen para mí, y no según si tenemos adn común, o si mantenemos relaciones sexuales, o si nos vemos para hacer cafés (con o sin café), etc. Pienso que si me gustó el poliamor tal y como lo presentaba Brigitte Vasallo fue, entre otras cosas, por cómo pone el acento en el compromiso. Necesito ese compromiso. Me gusta el compromiso. Pero no entendido como privación de libertad o negación de mi ser. Así que me falta una palabra para decir "tengo un compromiso hacia esta persona". No una palabra que sustituya a "pareja", sino una que la amplíe, una en la que quepa también mi hermana o mi madre, una en la que el deseo sexual no sea una frontera sino una posibilidad más, una en la que ni siquiera sea indispensable la total reciprocidad.
¿Alguna sugerencia?
Hace tiempo que me está faltando una palabra para referirme a las personas con las que tengo un vínculo emocional importante para mí. Una categoría en la que las personas entren según la importancia que tienen para mí, y no según si tenemos adn común, o si mantenemos relaciones sexuales, o si nos vemos para hacer cafés (con o sin café), etc. Pienso que si me gustó el poliamor tal y como lo presentaba Brigitte Vasallo fue, entre otras cosas, por cómo pone el acento en el compromiso. Necesito ese compromiso. Me gusta el compromiso. Pero no entendido como privación de libertad o negación de mi ser. Así que me falta una palabra para decir "tengo un compromiso hacia esta persona". No una palabra que sustituya a "pareja", sino una que la amplíe, una en la que quepa también mi hermana o mi madre, una en la que el deseo sexual no sea una frontera sino una posibilidad más, una en la que ni siquiera sea indispensable la total reciprocidad.
¿Alguna sugerencia?
lunes, 24 de marzo de 2014
Y ahora qué
A veces pienso que no debería haber estudiado lo que estudié. Que debería haber hecho cualquier otra cosa. Incluso no estudiar nada.
Otras veces pienso que lo que echo en falta es precisamente dedicarle más tiempo y energías a los temas que decidí que me interesaban. Ingeniería, energía, recursos, todo eso sobre lo que ya no escribo nunca.
Hay días en que creo que me valdría encontrar cualquier proyecto ilusionante. Pero luego encuentro alguno, y sí, me ilusiono, pero solo un rato. Luego se me pasa. Me sabe a huída hacia adelante, y me digo a mí misma que no se me da bien autoengañarme. Y entonces me siento perdida y creo que nunca más podré volver a ser feliz, porque ya nunca más podré creer que existe un camino.
Dicen que nunca encuentras todas las respuestas, porque cuando crees que encuentras una, te aparecen nuevas preguntas que contestar. Una puerta que lleva a otras puertas. Así fue durante mucho tiempo para mí también, hasta que encontré algunas respuestas clave y dejaron de aparecer nuevas preguntas. Solo queda un persistente, angustiante y sin solución aparente, "¿y ahora qué?"
Puedo seguir escribiendo sobre feminismo (o algo parecido), sobre poliamor, sobre privilegios, sobre los problemas estructurales a nivel social. Quizá lo haga. Pero no resuelven el nudo. No está ahí el tema que no me deja dormir.
"¿Y ahora qué?" ¿Me apunto a un partido? ¿A un grupo político sin partido, como un grupo feminista o un grupo ecologista? ¿Busco un huerto urbano? ¿Me voy a vivir al campo? ¿Monto una comuna unipersonal? ¿Intento olvidarlo todo, trabajar en una empresa capitalista, si es que encuentro a alguna que quiera contratarme? ¿Dejo de vivir? ¿Sigo dando tumbos sin ton ni son hasta que por arte de magia la respuesta aparezca por sí sola? ¿Busco un maravilloso punto intermedio entre todas las anteriores?
La promesa del mito del amor romántico es que una vez lo encuentres todo lo demás se resolverá solo. Derribar ese mito duele, porque desaparece con él el último bastión de la fe en la magia. "Hemos matado a Dios". Hemos matado a la fe. Yo he matado la fe en la mayor parte de cosas en las que tenía fe. Apenas me queda la fe en que es mejor seguir vivendo. (Tengo el problema de que mi raciocinio opina que es mejor no hacerlo, y es así casi "desde siempre", así que mantengo apasionados debates conmigo misma en los que me aferro a la vida sin razón aparente).
Pasada la fase en que solo quería contarle a todo el mundo que "el rey está desnudo", he llegado al punto en el que caigo en que la que va desnuda soy yo. Y quiero esconderme, pero no puedo. Y a veces quiero volver a cuando no lo sabía, o por lo menos poder seguir fingiendo, pero eso tampoco puedo hacerlo.
Todo esto puede sonar a que mi gran problema fue dejar caer el mito del amor romántico. Pero no. El mito que me cayó a los pies fue el de "la humanidad siempre encontrará el camino para seguir adelante". O el de "las energías renovables son LA solución". En realidad, todos los "X es LA solución". No existe un "LA solución". No lo son las energías renovables, no lo es el poliamor, no lo es conocer tus procesos biológicos, no lo es echar a los líderes políticos de turno, etc, etc, etc.
M. me propuso que escribiera sobre lo que creo que debería ser. Quizá lo intente.
Otras veces pienso que lo que echo en falta es precisamente dedicarle más tiempo y energías a los temas que decidí que me interesaban. Ingeniería, energía, recursos, todo eso sobre lo que ya no escribo nunca.
Hay días en que creo que me valdría encontrar cualquier proyecto ilusionante. Pero luego encuentro alguno, y sí, me ilusiono, pero solo un rato. Luego se me pasa. Me sabe a huída hacia adelante, y me digo a mí misma que no se me da bien autoengañarme. Y entonces me siento perdida y creo que nunca más podré volver a ser feliz, porque ya nunca más podré creer que existe un camino.
Dicen que nunca encuentras todas las respuestas, porque cuando crees que encuentras una, te aparecen nuevas preguntas que contestar. Una puerta que lleva a otras puertas. Así fue durante mucho tiempo para mí también, hasta que encontré algunas respuestas clave y dejaron de aparecer nuevas preguntas. Solo queda un persistente, angustiante y sin solución aparente, "¿y ahora qué?"
Puedo seguir escribiendo sobre feminismo (o algo parecido), sobre poliamor, sobre privilegios, sobre los problemas estructurales a nivel social. Quizá lo haga. Pero no resuelven el nudo. No está ahí el tema que no me deja dormir.
"¿Y ahora qué?" ¿Me apunto a un partido? ¿A un grupo político sin partido, como un grupo feminista o un grupo ecologista? ¿Busco un huerto urbano? ¿Me voy a vivir al campo? ¿Monto una comuna unipersonal? ¿Intento olvidarlo todo, trabajar en una empresa capitalista, si es que encuentro a alguna que quiera contratarme? ¿Dejo de vivir? ¿Sigo dando tumbos sin ton ni son hasta que por arte de magia la respuesta aparezca por sí sola? ¿Busco un maravilloso punto intermedio entre todas las anteriores?
La promesa del mito del amor romántico es que una vez lo encuentres todo lo demás se resolverá solo. Derribar ese mito duele, porque desaparece con él el último bastión de la fe en la magia. "Hemos matado a Dios". Hemos matado a la fe. Yo he matado la fe en la mayor parte de cosas en las que tenía fe. Apenas me queda la fe en que es mejor seguir vivendo. (Tengo el problema de que mi raciocinio opina que es mejor no hacerlo, y es así casi "desde siempre", así que mantengo apasionados debates conmigo misma en los que me aferro a la vida sin razón aparente).
Pasada la fase en que solo quería contarle a todo el mundo que "el rey está desnudo", he llegado al punto en el que caigo en que la que va desnuda soy yo. Y quiero esconderme, pero no puedo. Y a veces quiero volver a cuando no lo sabía, o por lo menos poder seguir fingiendo, pero eso tampoco puedo hacerlo.
Todo esto puede sonar a que mi gran problema fue dejar caer el mito del amor romántico. Pero no. El mito que me cayó a los pies fue el de "la humanidad siempre encontrará el camino para seguir adelante". O el de "las energías renovables son LA solución". En realidad, todos los "X es LA solución". No existe un "LA solución". No lo son las energías renovables, no lo es el poliamor, no lo es conocer tus procesos biológicos, no lo es echar a los líderes políticos de turno, etc, etc, etc.
M. me propuso que escribiera sobre lo que creo que debería ser. Quizá lo intente.
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